En occidente lo más difundido del yoga, son las posturas, las llamadas asanas dentro de la práctica. Pero lo cierto es que el yoga es un sistema de ocho miembros u aspectos interconectados.
Estos aspectos son
1 yama, preceptos éticos
2 niyama, prácticas o disciplina personal
3 asana, posturas
4 pranayama, dominio de la respiración
5 pratyahara, concentración en el yo interior
6 dharana, concentración ininterrumpida
7 dhyana, estado meditativo, donde el sujeto y el objeto se acercan
8 samadhi estado de plenitud y liberación

Los primeros 5 miembros son conocidos como el sadhana, la disciplina del Yoga. Calman la mente y los sentidos y preparan para los últimos 3.
La pregunta es… cómo trabajar en la clase de yoga con yama y niyama, y que no se transforme en una práctica alejada de lo que es nuestra vida diaria…

Los 5 principios del yama son:

ahimsa  (no violencia). Una manera de ejercer este principio es el respeto. En principio al propio cuerpo, el respeto a las limitaciones, no generar dolor evitable, para nosotros y para el prójimo; y el compromiso con la tarea de comprensión de los desbalances del cuerpo y su reequilibrio a través de la acción correcta.

satya (verdad, sinceridad, claridad). Comenzar la práctica conectando con lo que en verdad nos pasa. Aceptar cada día como diferente, con los estados de ánimo y condición física reales. Registrando y ejercitando el lado más débil tenemos acceso a la verdad, que es totalidad , integración de las partes.

asteya (honradez, no robar). Cuidando los recursos del lugar y las pertenencias ajenas, cumpliendo con las normas de pago que han sido explicitadas.

bramacharya (castidad), mantener la atención en el propio desarrollo, el control de las sensaciones físicas y las fluctuaciones mentales; y absteniéndose de generar situaciones de seducción o distracción de los sentidos.

aparigraha (ausencia de codicia), cuando estamos ejercitando la ecuanimidad, trabajando el lado derecho y el izquierdo de manera pareja, no hay apego posible, no hay posesión posible, solo trabajo y consciencia. En la clase podríamos pensarlo también como la no competencia, trabajando en forma totalmente personal, sin comparación entre las personas que asisten.

Los 5 principios del niyama son:

sauca
(limpieza de mente y cuerpo). El trabajo armonioso sobre el cuerpo genera limpieza, depuración  interna. Es importante también la higiene corporal, y empezar a comprender la higiene de pensamientos, de acciones. Todo está relacionado: desde los ruidos innecesarios que intentamos evitar hasta la ayuda a mantener el orden externo.

santosa (contentamiento) Es la luz de la práctica. Agradecer la bendición de estar vivos, de tener el tiempo, la posibilidad de estar donde estamos, intentando cada vez vivir mejor. Aunque nos tome a veces mucho trabajo, el solo hecho de poder hacerlo es un motivo de contentamiento.

tapas (fervor), entusiasmo , compromiso con la tarea. Asistir, darle continuidad a la práctica es un modo de alimentar el compromiso.

svadhayaya (estudio del yo). Cada momento de la vida nos representa, nos abre una puerta al autoconocimiento. Utilizar cada experiencia para aprender más sobre nosotros mismos.

Isvarapranidhana (ofrecimiento de todos los pensamientos y acciones a Dios). La palabra Dios es amplia y controvertida. Podemos pensar la práctica como modo de volvernos más humanos, más sensibles, sabiendo que hay un orden superior que nos abarca como especie, y que el florecimiento de cada uno influye sobre la totalidad.

Como explica el Maestro Iyengar en su libro el árbol del Yoga “el efecto de las asanas es mantener lo más limpio posible piel, células, nervios, arterias y venas, sistemas respiratorio y circulatorio, sistemas digestivo y excretor, mente, inteligencia y consciencia.  Ello afecta a todos los aspectos de yama y niyama que son las raíces y trono del árbol del yoga”