Luego de haber pertenecido casi 10 años a la Asociación Iyengar, desde que esta se formó en Argentina, he decidido retirarme.
❤️Agradezco desde el alma ❤️, haberme cruzado con el método Iyengar. Indiscutidamente está y estará dentro de mi práctica y mi enseñanza. Por motivos burocráticos, no llevaré más el logo de certificación, pero a esta altura de mi camino, es justamente eso lo que quiero soltar.
Quienes me conocen saben de mi trabajo. Hace más de 40 años que el yoga vive en mi, y desde hace 20, adoctrinada en el Iyengar. El disfraz me aprieta por todos lados, y es hora de asumir todo lo que soy capaz de integrar en una clase de yoga.
Sumado a esto, y en coherencia con lo que vengo trabajando en otras áreas. es que ya hace tiempo, decidí no presentarme a exámenes estresantes y humillantes, generadores de traumas emocionales y físicos.
Creo en una educación diferente, que evalúe procesos e incentive el desarrollo personal. No creo ni avalo esta metodología examinatoria. Y menos en el yoga, camino del alma.
Comprendo que lo que se busca es un nivel de excelencia. Aún así, el proceso de formación no debería ser una tortura para el que lo transita. Muy al contrario!
Me llevó varios años tomar esta decisión… y ayer, gracias a varios factores que se alinearon como espejos de mi conciencia, lo pude resolver.
Yoga es Union, integración. Un camino de autoconocimiento, sanación y equilibrio.
Bienvenidos a casa.
Namaste.🕉️